8/06/2015 - El relativismo es el cáncer de la sociedad

“Queridos hijos, también hoy estoy feliz con ustedes y los bendigo a todos con la bendición de la paz. Sean perseverante, queridos hijos, en la oración y sean mis signos, signos de mi presencia. Sean, queridos hijos, mis flores. Oro por todos ustedes ante mi Hijo. ¡Gracias queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamado!”