Boletín nº 122 - 28 de Julio de 1999

Visita del Cardenal y de los Obispos de Ecuador a Medjugorje

Como lo anunciamos en el número anterior del Press Bulletin, el cardenal Bernardino Echeverría Ruíz, arzobispo emérito de Guayaquil y el obispo Victor Maldonado, ambos de Ecuador, visitaron de manera privada Medjugorje del 26 al 28 de junio.

Del 27 al 29 de junio, dos obispos de Ecuador también visitaron de manera privada el santuario: Mons. Germán Pavón Fuente, obispo de Tulcán, y Mons. Carlos Altamirano, obispo auxiliar de Quito. En una conversación con Fr. Slavko Barbaric dijeron lo siguiente acerca de sus impresiones:

Cardenal Bernardino Echeverría Ruíz:

P.B.: ¿Cuándo oyó hablar por primera de Medjugorje?
O.E.R.: Hace tiempo. Inmediatamente tuve el deseo de venir aquí, pero hasta ahora no me había sido posible. Me siento tan feliz de haber venido. Con respecto al mensaje, ya lo conocemos bien, puesto que es totálmente bíblico. Lo que me atrajo fue el deseo de experimentar esta comunidad parroquial y encontrar a los hermanos franciscanos, que están cumpliendo un labor maravillosa en este lugar. Esto es una verdadera evangelización. Cuando participé ayer en la Misa vespertina, eso para mí fue una experiencia grandiosa. Aquí hay tiempo para la oración, para la celebración de la Misa. Sentí una total devoción mientras rezamos el Rosario antes de la Santa Misa. Eso me tocó profundamente. He comprendido que, además del mensaje que la Virgen da, es muy importante Su presencia en este lugar. Aquí Dios hablaa través de María no sólo a ustedes, sino que a todos los pueblos y a todas las culturas. A este lugar no se viene por turismo. Aquí se viene por la confesión, y para encontrar a Dios. Este es un momento divino para el mundo. Además del mensaje y de la presencia de María, es importante todo el trabajo que aquí se hace. Yo personalmente siento que aquí comienza la conversión de toda Europa. He visto tanta gente que espera su turno para confesarse. Una gran cantidad de fieles comulga y celebra la Santa Misa. También aquí se percibe lo que para todos nosotros debería ser lo primordial y lo más importante: estar a disposición de la gente. Le agradezco a Dios porque aquí he encontrado a mis hermanos franciscanos y al pueblo croata y he sentido su fe.

Mons. Victor Maldonado:

P.B.: ¿Qué impresiones ha tenido sobre Medjugorje?
V.M.: Puedo confirmar lo que el cardenal Bernardino Echeverría ha ya dicho: Medjugorje es un lugar de encuentro entre Dios y el hombre. Aquí se halla una fuente verdadera de salvación. Cuando se llega a este lugar, entonces inmediatamente se comprende que todos necesitamos la conversión. Encontramos estos días a la vidente María. Oramos con ella durante una aparición y posteriormente conversamos. Realmente necesitamos la conversión para poder realizar nuestra tarea y ayudar a los demás en el camino de la conversión. Debo reconocer que mi venida me ha abierto los ojos sobre muchas cosas por lo que hubiera obrado de manera muy diferente en todas las tareas de mi vida.

P.B.: Cuando regrese, ¿que dirá a quienes han sido confiados a Ud.?
V.M.: Aquí he comprendido mejor el papel de María en la vida del cristiano. Para mí ha sido un gran don y una gran gracia. Por consiguiente, precisamente sobre eso le hablaré a la gente.