Boletín nº 75 - 8 de Octubre de 1997

La visita del Arzobispo Africano

Ya desde hace varios años nos hemos venido encontrando en Medjugorje con peregrinos del país africano de Gabón. En septiembre de este año, un grupo de peregrinos fue acompañado por el arzobispo de la capital, Libervile, monseñor Fernand Anguile. En Medjugorje permaneció una semana. Hablando acerca de su país y de sus impresiones con respecto a Medjugorje, entre otras cosas dijo:

"A menudo han venido a visitarme fieles que habían estado en Medjugorje. Me han hablado de sus experiencias, me han traido libros y artículos de diario. El año pasado me invitaron para que los acompañara. Sin embargo, yo no quise venir, ya que estaba enterado de que Medjugorje aún no había sido aprobado. Este año he venido con este grupo, plenamente consciente de lo que hago, en visita extraoficial. Deseaba ver lo que estaba sucediendo. Estoy enterado de los tantos buenos frutos de Medjugorje. Aquellos que han venido a este lugar, después del regreso a sus hogares, llegan a ser fieles más conscientes y esto, a todos los niveles. Y esto es lo que en este momento es más necesario.

En primer lugar, lo que más me ha impresionado es el espíritu de oración aquí presente en Medjugorje. Veo peregrinos de todas partes del mundo. El programa vespertino muestra cuánto y cómo aquí se ora. Tanto los que están dentro de la iglesia, como los que no pueden caber en ella y permanecen afuera, oran devota y fervorosamente. Veo muchos sacerdotes que permanecen durante horas confesando y rezan de una manera más devota de lo habitual. Me ha entusiasmado especialmente la gran cantidad de jóvenes que aquí ora y se confiesa. Aquí no es difícil percibir la presencia de Dios y la intervención de la gracia, por esto es posible creer en la presencia de María. He escuchado el testimonio de los videntes y he estado presente durante una aparición con el vidente Ivan. Ellos irradian paz y alegría. Hablan simplemente, y especialmente me ha impresionado su discurso acerca de la oración. Nos hemos encomendado a sus oraciones y les hemos pedido que encomienden Gabon, todo el pueblo y la Iglesia a la Virgen. La impresión general que me llevo ahora conmigo es verdaderamente buena. La gente viene a este lugar y reza mucho. Se siente la paz. Aquí no hay turismo. Se percibe el espíritu de la Virgen y Su presencia."

A la pregunta: "Qué recomendaría Ud. a los fieles, sacerdotes y obispos?" Monseñor Anguile respondió: "Las apariciones de la Virgen son un buen signo para nuestros tiempos. Ella nos quiere preparar a través de Medjugorje para el tercer milenio y es necesario hacer lo que Ella nos dice. Si atenderemos a lo que nos dice, saldrá todo bien y el mundo tendrá una esperanza. Es bueno que la Virgen se está apareciendo en este lugar. Ustedes, sacerdotes y videntes, y toda la comunidad parroquial procuren permencer fieles. Han llegado a ser un ejemplo para los demás. Aquí se realizan muchas obras buenas. Me encomiendo a sus oraciones y prometo orar por todos ustedes. Y cuando regrese a casa, entonces diré que he estado en Medjugorje e invitaré a los fieles a orar y ayunar más, para que todos juntos permitamos a María que nos conduzca al nuevo tiempo."